Contó que comenzó a operarse tras el asesinato de su marido por la culpa que sentía de seguir viva.

Tras haberse puesto temporalmente al frente de Flor de Equipo (Telefe), Georgina Barbarossa pasó por PH Podemos Hablar (Telefe) y por primera vez habló de su adicción a las cirugías.
Contó que comenzó a operarse tras el asesinato de su marido por la culpa que sentía de seguir viva.
«Siempre me dio mucho miedo morirme en la anestesia. Pero después, cuando lo mataron a mi marido, me agarró muchísima culpa de estar viva y me empecé a acuchillar, a operar«, contó.
Reveló que cuándo se sintió tan incómoda con su manera de verse que se hizo múltiples cirugías.
«Un día me miré al espejo, me vi los ojos hinchados y dije ‘chau, me opero los párpados’, me puse tetas, me saqué tetas, no tenía panza y me operé de la panza… Mi madre me decía ‘Georgina, estás loca’. Le mentía a mi terapeuta y me iba a operar igual«, sumó, sincera.
A diferencia de años atrás, hoy por hoy la actriz no sale corriendo a operarse cuando el espejo le devuelve una visión de sí misma alejada de la que le gustaría.
«Era algo como de castigo, después me di cuenta y ahora me veo que se me cayó un poquito la papada y digo ‘ay, ¿qué hago?’ pero en algún momento hay que envejecer”, sentenció, más sabia.
