A tres semanas de ser dado de alta y mientras continúa compartiendo el avance de su recuperación en sus redes sociales, el reconocido chef reveló todos los detalles sobre el accidente en una nota que brindó.

La expedición al volcán Lanín de Christian Petersen a finales de 2025 provocó que sufriera una falla multiorgánica que lo obligó a permanecer 26 días internado en terapia intensiva.
A tres semanas de ser dado de alta y mientras continúa compartiendo el avance de su recuperación en sus redes sociales, el reconocido chef reveló todos los detalles sobre el accidente en una nota que brindó.
En una extensa entrevista con el diario La Nación, Petersen, que perdió al menos 18 kilos en el último mes y medio, contó que la idea de escalar el Lanín le había surgido durante un viaje previo a San Martin de los Andes, en el que hizo una comida para una fundación que dirige su tío, Tommy Petersen.
“Justo en una de las charlas de la comida me habían contado que era una buena época para subir el Lanín. Mi idea era hacer dos días de descanso, subir el Lanín y después dedicar dos días a charlar con Tommy”, relató Petersen, quien aclaró que pese a no tener experiencia previa en el andinismo sí era una persona que entrenaba “2 o 3 horas” por día.
Lo que ocurrió durante la excursión, reveló el chef, es que “a la mitad de la subida” notó que había mucha gente en el camino y se quiso bajar. “El guía me dijo ‘te conviene seguir’ porque ya estábamos ahí. Llegué a la base donde se hace la previa antes de hacer cumbre y el guía me dice ‘mañana hacemos cumbre’. Le respondí: ‘no, mañana yo me vuelvo a casa, porque no es lo que yo me imaginaba’. Pensé que íbamos a ir en un grupo muy reducido. Que iba a estar en silencio. Había tenido un año muy difícil«, reconoció.
En 2025, señaló Petersen en ese sentido, había enfrentado dificultades personales, entre ellas la muerte de un conocido. “Se había muerto un socio mío dos meses antes. Fue durísimo para toda la empresa y para mí personalmente. También tuve un tema en diciembre medio violento, con gente del sindicato que me amenazó con armas. Estaba reestresado. Y la verdad es que con todo eso se me hizo un combo medio depresivo. Además, yo a veces tengo un tema de ataque de pánico: cuando estoy con mucha gente mucho tiempo me agarra una cosa de querer estar a solas“, explicó.
“Me pasó que cuando subí al Lanín parecía la 9 de Julio. Sí tengo algo lindo para decirte es que cada grupo que pasaba era ‘¡chau, Petersen, suerte’. En el grupo éramos ocho: subieron siete por un lado y yo subí con un portador a solas, para tratar de hacer un poco de silencio. Pero cuando llego a la base había 40 personas y en la carpa éramos diez. Todo el mundo quería charlar de cocina, yo de las flores que había en el volcán. Y la verdad es que a la noche me agarró un poco de claustrofobia —dicen que te agarra un ataque de la montaña por la falta de aire—, y me quise bajar“.
Y agregó: “Estaba re estresado y la verdad es que con todo eso se me hizo un combo medio depresivo. Además, yo a veces tengo un tema de ataque de pánico: cuando estoy con mucha gente mucho tiempo me agarra una cosa de querer estar a solas”.
Y así fue, con el permiso del guía, descendió al día siguiente, “corriendo, feliz”: “Quizás me puse demasiado al límite, quizás no me escuché. Tendría que haberme hecho un chequeo mejor al que me había hecho. Y ahora esto se suma al diagnóstico del Hospital Alemán: en la última tomografía computada apareció que estaba con neumonía. Y había estado en Brasil 20 días antes y me había agarrado una intoxicación, un posible zika o dengue. Con todo eso más el ataque de pánico y la montaña, caí”.
Tras bajar, le dijeron que “estaba acelerado”. Sin embargo, él no lo sintió así: “No sentí que estaba sobreexigido. Yo quería bajar, necesitaba bajar, así que bajé muy manija todo el camino. Después de una hora en la base, vino una ambulancia y me llevaron al hospital”.
Fuente Minuto Uno
