El funcionario hizo énfasis en la recuperación de valores históricos vinculados a la solidaridad, la educación y la salud pública.

El defensor del Pueblo de la ciudad, Luis Ger, expresó su preocupación por la situación de vulnerabilidad que atraviesan numerosos adultos mayores, especialmente ante la falta de acompañamiento familiar y la existencia de establecimientos clandestinos donde se detectan casos de abandono y maltrato.
En ese sentido, Ger señaló que desde la Defensoría se han descubierto hogares de ancianos que funcionan sin supervisión. «Hemos encontrado lugares donde las familias depositan a los adultos mayores y luego se desentienden totalmente. Son situaciones muy graves, por eso cuando detectamos estos casos realizamos resoluciones para que el Estado intervenga, clausure y sancione estos establecimientos», explicó.
Asimismo, remarcó que existe una marcada falta de empatía por parte de algunos familiares. «No tienen alma para hacer lo que hacen, dejar a sus abuelitos en estado de abandono total. Esto no solo es un problema individual, sino social», sostuvo, al tiempo que reconoció que hay personas mayores que eligen vivir solas, pero advirtió que muchas veces esa elección se ve atravesada por la desatención y la soledad.
Ger también hizo un análisis más profundo de la problemática y la vinculó con cambios culturales y sociales. «Creo que la sociedad ha perdido sensibilidad hacia sus adultos mayores. Antes las familias los cuidaban, los llevaban a vivir a sus casas. Hoy hay un individualismo creciente, una cultura del consumo y del ‘sálvese quien pueda’ que nos hace desatender a quienes nos dieron la vida», afirmó.
