«Nosotros, como personas de la comunidad LGBT merecemos, por el simple hecho de vivir en este Estado, tener los mismos derechos que las demás personas», dijo a la agencia de noticias AFP Ángel Cabrera, uno de los manifestantes.

Cientos de personas protestaron este sábado en la capital de Guatemala en rechazo a una ley aprobada por el Congreso que endurece las penas por aborto, cierra la puerta al matrimonio de personas del mismo sexo y limita derechos a la comunidad LGBTIQ+.
«Nosotros, como personas de la comunidad LGBT merecemos, por el simple hecho de vivir en este Estado, tener los mismos derechos que las demás personas», dijo a la agencia de noticias AFP Ángel Cabrera, uno de los manifestantes.
En la protesta, que se inició en el sur de la capital y llegó hasta el centro histórico, los participantes, con bailes, música y banderas multicolores, exigieron al Parlamento archivar la «Ley para la Protección de la Vida y la Familia», aprobada el martes, en el Día Internacional de la Mujer.
La norma eleva de tres a diez años la pena máxima de cárcel a «la mujer que causare su aborto o consintiere que otra persona se lo cause». Además, deja en claro que «se prohíbe expresamente el matrimonio entre personas del mismo sexo» y restringió a los centros educativos la posibilidad de enseñar sobre diversidad sexual, entre otras limitaciones para la población LGBTIQ+.
Diputados opositores afirmaron que la ley, además de ser inconstitucional, puede criminalizar a las mujeres por abortos espontáneos y aumentar el riesgo de crímenes de odio por motivos de orientación sexual.
El jueves, el presidente Alejandro Giammattei pidió al Parlamento archivar la ley, al considerar que viola la Constitución y convenios internacionales suscritos por el país. De no hacerlo, anunció, la vetará.
Un día antes, el mandatario había participado en un foro cristiano que declaró a Guatemala como «Capital Pro Vida de Iberoamérica».
Shirley Rivera, presidenta del Legislativo y diputada del partido oficialista que promovió la ley, señaló que analizarán si la norma contiene ilegalidades.
«Con nuestros derechos no se juega» y «No a la ley del odio», señalaban algunas pancartas en la protesta.
Los diputados impulsores de la ley argumentaron en el texto que hay «grupos minoritarios» en Guatemala que proponen «modelos de conducta y convivencia distintos al orden natural del matrimonio y de la familia» y que representan una «amenaza al equilibrio moral» y «la paz».
